domingo, 17 de enero de 2016

CONTEXTO POLÍTICO Por Efraín Flores Iglesias ¿Cuándo detendrán a Ángel Aguirre y a Rogelio Ortega?

No hay día en que nos enteremos que x o y presidente municipal o gobernador se le relacione en actos de corrupción.
Es el pan de cada día en México. La mayoría de los gobernantes no se escapan de eso. De hecho, algunos son hasta cínicos y gritan a los cuatro vientos que robaron, “pero poquito”.
Existen dependencias responsables para revisar las cuentas públicas de los presidentes municipales y gobernadores, pero muy pocas veces proceden penal o administrativamente en contra de ellos. Lo cual huele a impunidad.
Cito el caso del municipio de Mártir de Cuilapan (Apango). Alcaldes van y vienen. Todos han sido evidenciados y denunciados por desviar recursos. La Auditoría General del Estado (AGE) y la Contraloría Estatal han constatado las irregularidades, pero no han actuado en consecuencia.
Desde Justiniano Hernández Parra hasta Felícitas Muñiz Gómez la corrupción no para. Y, peor aún, Felícitas Muñiz gobierna por segunda ocasión en Mártir de Cuilapan a pesar de que el 15 de octubre del año pasado el titular de la AGE, Alfonso Damián Peralta confirmó que la susodicha tiene un proceso administrativo para solventar 22 millones de pesos que ejerció en el trienio 2009-2012, o bien para que los resarza.
La actual alcaldesa de Mártir de Cuilapan es militante de Movimiento Ciudadano (MC), y así como ella otros 55 ex ediles están en proceso de solventación de recursos. Se entiende que va a seguir gozando de impunidad, ya que el actual titular de la Contraloría General del Estado es su compañero de partido. Me refiero a Mario Ramos del Carmen, quien en la LX legislatura local le brindó protección política en su calidad de coordinador parlamentario de MC.
Pero vayamos al grano.
El pasado viernes 15 de enero fue detenido en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, España, el ex gobernador priista del estado de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, por los delitos de lavado de dinero, malversación de recursos públicos, organización criminal y cohecho.
La noticia cayó como balde de agua fría para el PRI y el gobierno de Enrique Peña Nieto, ya que la detención de Moreira corrió a cargo de la Policía Nacional de ese país. Según información de autoridades españolas, el ex gobernador coahuilense desvió recursos por más de 2 mil millones de pesos en su gestión (2005-2011) que fueron transferidos a cuentas de Estados Unidos y de ahí triangulados a España.
Sin lugar a dudas la acusación en contra de Humberto Moreira es grave. A tal grado que le fue dictado prisión incondicional. Y mientras dura la investigación estará recluido en el centro penitenciario de Soto del Real, en Madrid. ¡Zas!
Otro ex gobernador priista que enfrenta varios procesos penales por malversación de recursos, defraudación fiscal, peculado por dos mil 604 millones de pesos y ejercicio indebido del servicio público, es Andrés Granier Melo, de Tabasco.
Granier se encuentra preso en la Torre de Tepepan, en el Distrito Federal desde mediados del año 2013, y según versiones periodistas de la entidad que gobernó enfrenta también procesos del orden común.
Y en Guerrero muchos nos preguntamos: ¿cuándo se va a proceder penalmente en contra de los ex gobernadores Ángel Aguirre Rivero y Rogelio Ortega Martínez? Motivos hay… y de sobra.
Sus administraciones estuvieron marcados por la corrupción, el nepotismo y la nula rendición de cuentas claras.
Hace unas semanas, el secretario de Finanzas y Administración, Héctor Apreza Patrón, dio a conocer que las dos últimas administraciones heredaron una deuda superior a los 18 mil millones de pesos, de los cuales 9 mil 324 millones corresponden a endeudamiento del sector educativo y otros 7 mil 618 millones de pesos del sector salud, además de otros mil 500 millones de pesos por laudos laborales.
Aguirre y Ortega se sirvieron con la cuchara grande. Desfalcaron la hacienda estatal y metieron en la nómina con salarios muy altos a sus familiares y amigos.
Urge que sean llamados a cuentas y se les aplique todo el peso de la ley.
Ojalá el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Héctor Astudillo Flores no les tiemble la mano para proceder en contra de Aguirre y Ortega. Si lo hacen sería un acto de justicia para el pueblo de Guerrero.
TROPIEZO DE HOSSEIN NABOR EN ATLIACA
En Atliaca, municipio de Tixtla de Guerrero, eligieron este domingo a Lucio Alistac Saavedra como nuevo Presidente del Comisariado de Bienes Comunales, quien derrotó a Octavio Ojeda Granados, candidato respaldado por el presidente municipal electo, Hossein Nabor Guillén.
Lucio Alistac Saavedra contó con el apoyo del grupo político del comisariado saliente, Victorino Iglesias Alarcón.
Hossein Nabor intentó imponer a un comisariado a modo, pero su estrategia le falló. Tropezó en Atliaca, pues.
Los Bienes Comunales de Atliaca colindan con Tixtla y Almolonga, y los municipios de Eduardo Neri (Zumpango) y Mártir de Cuilapan (Apango).
Atliaca es una localidad de aproximadamente 10 mil habitantes, que tiene como principal actividad económica la elaboración de tabique y es considerado como uno de los mayores productores de mezcal en el estado de Guerrero.

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